Las tortugas galápagos son las tortugas más inmensas del mundo, su nombre científico es Geochelone Nigra. Su peso es de 400 kilos o más. Hubo un día en que las podíamos encontrar en cualquiera de los rincones paradisiacos de nuestro planeta. Hoy, las islas oceánicas de Las Galápagos y la isla Aldagra de las Saychelles son sus paraderos. Éstos simpáticos animales a los que estamos tan familiarizados, aunque en menor tamaño, han sufrido una severa amenaza tanto a su especie como a su habitad, ya sea por caza o por destrucción de su entorno. Esto las deja en 11 peculiares especies en las Islas Galápago.

Su caparazón las distingue y a los ojos del hombre le es más fácil clasificarlas de esta manera. A gran escala las han dividido en 3 tipos, siempre en función de su caparazón:
En primer lugar tenemos las que tienen el caparazón en forma de Domo: Son las más trepidantes ya que se hayan en las zonas más elevadas como en volcanes de la isla de Isabela o en las islas de Santa Cruz. Les encantan los climas húmedos y en consecuencia con mucha riqueza selvática.
En segundo lugar encontramos las de caparazón de Sillita de Montar, que al contrario de las anteriores estas se sienten como pez en el agua en climas mucho mas secos con vegetación tal como cactus o arbustos. La distinción se debe a la parte delantera de su caparazón, ya que se abre un poco más para facilitar el movimiento de su extenso cuello. Las puedes encontrar en España, por ejemplo.

Por último tenemos las de raza intermedia que combinan los dos climas de las anteriores. Vendría a ser un término medio.
Es curioso que no todas las tortugas galápago son sedentarias y tranquilas, algunas disfrutan dando grandes paseos a un ritmo considerado.
Falta decir que es una especie que se cuida mucho de los golpes de calor, no como el ser humano, y en tiempos de altas temperaturas se cobijan en pozas o sombras que merezcan la pena disfrutar.