Los lobos marinos de Galápagos son una de las mayores atracciones para el turista ya que es un animal muy tierno y gracioso; verlos como toman el sol o cómo «aplauden con sus aletas» es fácil de sacar una sonrisa a todo aquel que lo ve.
Bien, como sabemos es una especie endémica de la familia de los otáridos que viven en estas aguas del Pacífico tropical. Su peso es de alrededor de 60 kilos ni más no menos y miden metro y medio de largo. Las hembras en cambio son más ligeras pesan alrededor de 30 kilos. Las hembras pueden llegar a reproducirse al cumplir los tres años. Y son la la especie más pequeña de lobos marinos del mundo. Podríamos hablar de enanismo inusual por su espacio cerrado y su comportamiento no nómada.
Se les distingue por tener sus extremidades como aletas y su pelo largo en los machos. Por, como ya hemos visto, su pequeño tamaño en comparación con las californianas. Las hembras son muy parecidas a las focas y a los dos sexos les encanta el agua, son capaces de pasar el mayor tiempo posible en las aguas del Pacífico.
Podemos encontraras con facilidad en las playas de islas Fernandina e Isabela, aunque en menor cantidad las podéis ver en Rábida, Pinta, Genovesa, Santiago y Marchena. Son fáciles de ver ya que les gusta estar en la arena y en las rocas para calentarse, y se alimentan por a noche con lo que los veréis con mucha facilidad.
El leon marino es muy territorial especialmente cuando estén en época de apareamiento, julio hasta finales de año, llegan a pelearse entre los machos y no hay quien se acerque a su territorio. Así que tengan cuidado en estas fechas de acercarse…pensarán que os queréis llevar a sus preciosas hembras. Las hembras tienen mayor movilidad por la isla, de sus familias…si no han encontrado al macho adecuado son capaces de moverse entre las familias hasta encontrarlo, los machos por el contrario permanecen siempre en su mismo lugar.
Es muy bonito verlo ya que tienen un carácter muy simpático y siempre están relacionándose entre ellos jugando y con mucho contacto.

