Tras la contaminación mundial, las infinitas especies en peligro de extinción, el calentamiento global, la generación masiva de basura sin saber dónde meterla o esconderla a los ojos del hombre (pero no del animal y su entorno)… surge el llamdo Turismo ecológico que consiste en sensibilizar al turista con el ecosistema al que viaja con valores éticos de sustentabilidad, cuidado, preservación y valorar o mirar con otros ojos el lugar dónde vamos. Ojos mucho más sensibles con el entorno, no solo natural también puede ser cultural de nuestro destino.
Y por supuesto uno de los precursores de este tipo de turismo son Las Islas Galápagos ya que merecen, como cualquier hábitat natural, un especial cuidado con la flora y fauna. Hay desde luego una mayor consciencia y además no sólo nos divertimos o distraemos de nuestra rutina sino que además aprendemos a vivir de manera sana y ecológica en un lugar. Aprendemos. Nunca es tarde ni pronto para aprender.
El «ecoturismo» incluye no solo, como decimos, el disfrute sino que compromete al turista a su labor de cuidar también el espacio; hay un compromiso con la conservación de la biodiversidad en Galápagos y esto, repito, puede llega a ser mucho más lúdico a la vez que responsable, que las famosas «pulseritas» de los hoteles del caribe.
Sin duda no os dejéis atrás esta maravillosa experiencia y viaje no solo de vuestro cuerpo sino por suerte para vosotros también de la conciencia.






